El teclado o el mouse dejaron de funcionar: soluciones rápidas antes de salir a comprar
De repente el mouse no se mueve, o apretás teclas y no pasa nada. Sin estos dos, la computadora se vuelve casi inutilizable, así que la desesperación es inmediata. Pero antes de dar por muerto el teclado o el mouse y salir corriendo a comprar otro, probá estos pasos: la mayoría de las veces el problema es simple y no hace falta reemplazar nada.
Lo primero, según el tipo
El primer dato importante es si tu teclado o mouse es con cable o inalámbrico, porque las causas más comunes son distintas.
Si son con cable
- Revisá la conexión: desconectá el cable USB y volvé a conectarlo, preferentemente en otro puerto. A veces un puerto deja de funcionar.
- Probá otro puerto USB: especialmente conectándolo directo a la computadora y no a través de un hub o alargue.
- Mirá el cable: que no esté doblado, pelado o dañado, sobre todo cerca de los extremos.
Si son inalámbricos
- Revisá las pilas: la causa número uno. Cambialas o cargalos y probá de nuevo.
- Fijate el interruptor de encendido: muchos teclados y mouse inalámbricos tienen un botón de on/off que se apaga sin querer.
- Revisá el receptor: ese pequeño adaptador USB. Reconectalo o probalo en otro puerto.
- Acercalos a la PC: demasiada distancia u obstáculos cortan la señal.
El truco que resuelve muchos casos: reiniciar la computadora. Suena obvio, pero un reinicio recarga los controladores y suele hacer que el teclado o el mouse vuelvan a la vida. Si no tenés mouse, se puede reiniciar solo con el teclado, y viceversa.
Cuando el problema es el software
Si probaste lo físico y sigue sin andar, el problema puede estar en el sistema: un driver que falló, una actualización que dejó algo mal, o un conflicto de software. En estos casos, reiniciar suele ayudar, y si no, actualizar o reinstalar el controlador del dispositivo desde Windows resuelve la mayoría. Un teclado o mouse que anda a veces sí y a veces no suele ser un problema de este tipo.
Cómo saber si de verdad se rompió
La forma más simple de descartar: probá el teclado o mouse en otra computadora. Si en la otra funciona, el problema está en tu PC (software, puertos), no en el dispositivo. Si tampoco anda en la otra, ahí sí probablemente se dañó. Esta prueba simple te evita comprar algo que no necesitabas.
¿Tu teclado o mouse te está volviendo loco?
Te ayudamos a diagnosticar si es un problema de conexión, de software o del dispositivo, de forma remota. Muchas veces se soluciona en minutos sin comprar nada nuevo.
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