Cómo hacer que tu notebook vaya más rápido sin gastar un peso
Tu notebook arranca lenta, tarda en abrir todo y te desespera. Antes de resignarte o pensar en comprar otra, probá esto: hay una buena cantidad de ajustes que no cuestan nada y que pueden devolverle gran parte de la velocidad. Muchas veces, una notebook "lenta" solo está cargada de cosas que la frenan. Estos son los pasos que más impacto tienen, todos gratis.
1. Controlá los programas que arrancan solos
Este es el que más impacto tiene en el arranque. Con el tiempo, muchos programas se configuran para iniciarse automáticamente cuando prendés la notebook, y todos juntos la hacen tardar una eternidad en estar lista. Desactivar los que no necesitás que arranquen solos (desde el administrador de tareas de Windows) puede acelerar el encendido de forma notable.
El arranque lento casi siempre es culpa de demasiados programas iniciándose a la vez. Reducir esa lista es lo más efectivo que podés hacer gratis, y la diferencia se siente desde el primer reinicio.
2. Liberá espacio en el disco
Una notebook con el disco casi lleno se arrastra. Windows necesita espacio libre para trabajar. Borrá lo que no uses, vaciá la papelera, eliminá archivos temporales y desinstalá programas que ya no abrís. Recuperar espacio suele traducirse en más fluidez.
3. Cerrá lo que no estás usando
- Programas abiertos de más: cada uno consume memoria. Cerrá los que no estés usando en el momento.
- Pestañas del navegador: son de lo que más recursos consume. Menos pestañas, más velocidad.
- Programas en segundo plano: algunos siguen corriendo aunque no los veas.
4. Mantené todo actualizado y limpio de virus
Un sistema desactualizado o con algún virus o adware puede ir lento sin que sepas por qué. Pasá las actualizaciones de Windows y un análisis con el antivirus. A veces la lentitud misteriosa era justamente algún programa malicioso consumiendo recursos por atrás.
5. Ajustes de energía y efectos visuales
- Modo de máximo rendimiento: si la usás enchufada, poné el plan de energía en alto rendimiento en vez de ahorro.
- Reducí las animaciones: Windows tiene efectos visuales que se pueden bajar para que todo se sienta más ágil, algo que se agradece en equipos más modestos.
Cuando lo gratis no alcanza
Si hiciste todo esto y tu notebook sigue lenta, puede que el problema ya sea el hardware: un disco mecánico viejo o falta de memoria RAM. En ese caso, la mejora más transformadora suele ser cambiar el disco por un SSD, que puede hacer que una notebook vieja se sienta casi nueva. Pero eso ya es un paso siguiente; primero, agotá lo gratuito.
¿Tu notebook sigue lenta después de probar todo?
Hacemos una optimización profunda de forma remota y te decimos con honestidad si con eso alcanza o si conviene una mejora concreta. Muchas notebooks "para jubilar" vuelven a la vida.
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