Cómo desinstalar programas en Windows (incluso los que no se dejan)
Con el tiempo, la PC se va llenando de programas: algunos los instalaste para una sola cosa, otros vinieron de fábrica y otros se colaron al instalar algo más. Cada uno ocupa espacio, muchos arrancan solos con Windows y algunos hasta muestran publicidad. Desinstalar lo que no usás es una de las formas más simples de tener una PC más ordenada y rápida. En esta guía te contamos cómo hacerlo bien, qué hacer cuando un programa no se deja desinstalar y qué cosas es mejor no tocar.
La forma normal: desde Configuración
- Abrí Configuración (Win + I).
- Entrá a Aplicaciones → Aplicaciones instaladas.
- Buscá el programa por nombre, o ordená la lista por tamaño o por fecha de instalación para encontrar lo que más ocupa o lo que se instaló hace poco.
- Tocá los tres puntos a la derecha y elegí Desinstalar.
- Seguí los pasos del asistente del programa, si aparece, y reiniciá la PC si te lo pide.
Un truco: ordenar por fecha de instalación es la forma más rápida de detectar programas que aparecieron sin que los buscaras, por ejemplo junto con otro instalador. Te explicamos cómo evitarlos en programas basura en los instaladores.
La forma clásica: el Panel de control
Algunos programas más viejos se desinstalan mejor desde el Panel de control. Apretá Win + R, escribí appwiz.cpl y dale Enter. Se abre "Programas y características": hacé doble clic sobre el programa y seguí el asistente. Es la misma lista de siempre, y a veces muestra programas que en Configuración aparecen con otro nombre.
Qué conviene desinstalar
- Programas que no usaste en meses y que no sabés para qué sirven... después de averiguar qué son (más abajo te contamos cómo).
- Versiones de prueba que vinieron con la PC: antivirus de prueba vencidos, programas de oficina de prueba, juegos preinstalados.
- Barras de herramientas, "optimizadores" y limpiadores milagrosos que prometen acelerar la PC y suelen hacer lo contrario.
- Programas duplicados: tres reproductores de video, dos lectores de PDF, varios compresores. Con uno de cada uno alcanza.
Nunca tengas dos antivirus instalados a la vez: se pelean entre ellos y hacen la PC mucho más lenta. Si cambiás de antivirus, desinstalá el anterior antes de instalar el nuevo. Te ayudamos a elegir en cómo elegir antivirus.
Qué NO conviene tocar
Hay cosas en la lista que parecen raras pero son necesarias. Si no estás seguro, dejalas:
- Microsoft Visual C++ Redistributable (suelen aparecer varios, de distintos años): los necesitan muchos programas para funcionar.
- Microsoft .NET y componentes similares.
- Drivers y utilidades del fabricante de la placa de video, del sonido, del touchpad o de la impresora.
- Programas que usa tu trabajo aunque vos no los abras: el sistema de facturación, el cliente de VPN, el programa de backup.
Para saber qué es un programa, buscá su nombre exacto en Google junto con la palabra "qué es". Si es algo del sistema o de un fabricante conocido, casi siempre conviene dejarlo.
Cuando un programa no se deja desinstalar
Si al tocar "Desinstalar" no pasa nada, aparece un error o el programa vuelve a aparecer, probá en este orden:
- Cerrá el programa por completo. Abrí el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), buscalo en la lista y elegí "Finalizar tarea". Fijate también que no esté abierto en la bandeja, al lado del reloj.
- Reiniciá la PC e intentá de nuevo antes de abrir cualquier otra cosa.
- Buscá el desinstalador propio del programa: en su carpeta (normalmente dentro de "Archivos de programa") suele haber un archivo llamado "uninstall" o "desinstalar".
- Usá el solucionador de Microsoft: Microsoft ofrece en su página de soporte una herramienta gratuita para problemas de instalación y desinstalación de programas, que repara lo que impide desinstalar. Bajala siempre desde el sitio oficial de Microsoft.
- Probá desde el Modo seguro: ahí arranca solo lo mínimo, así que el programa no puede estar abierto ni trabando la desinstalación. Te explicamos cómo entrar en Modo seguro de Windows.
Caso especial, los antivirus: muchos antivirus se protegen para que ningún virus los pueda desinstalar, y por eso a veces tampoco te dejan a vos. Casi todas las marcas publican una "herramienta de eliminación" oficial en su página de soporte. Buscala con el nombre del antivirus y la palabra "removal tool".
Desinstalar desde la terminal (para los que se animan)
Windows trae un administrador de programas por comandos llamado winget. Abrí la Terminal y escribí winget list para ver todo lo instalado. Para desinstalar algo, usá winget uninstall seguido del nombre exacto entre comillas. Es útil cuando tenés que limpiar varias PCs de una oficina, pero para un programa suelto la vía de Configuración es más que suficiente.
¿Y los restos que quedan?
Muchos programas dejan una carpeta vacía o algunos archivos de configuración después de desinstalarse. En general ocupan muy poco y no molestan. Lo que no conviene es usar "limpiadores de registro": borrar entradas del registro de Windows a ciegas puede causar más problemas que los que resuelve. Si lo que buscás es recuperar espacio, te sirve más cómo liberar espacio en el disco.
Y si lo que molesta es que arranca solo
A veces no querés borrar un programa, solo que no se abra cada vez que prendés la PC. Para eso no hace falta desinstalarlo: en el Administrador de tareas, pestaña Aplicaciones de arranque, podés deshabilitar el inicio automático. Lo explicamos en cómo usar el Administrador de tareas.
Resumen rápido
- Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas → tres puntos → Desinstalar.
- Ordená por fecha de instalación para encontrar lo que se coló.
- No toques Visual C++, .NET, drivers ni programas de trabajo.
- Si no se deja: cerrarlo, reiniciar, su propio desinstalador, el solucionador de Microsoft o Modo seguro.
- Nada de limpiadores de registro.
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